Nieve en Catalunya: Cuando la imagen no es el mensaje

Vivimos en la era de la imagen. La mejor manera de comunicar es a través de la imagen. No hay nada que comunique mejor que una buena imagen.
En el mundo audiovisual en el que vivimos, todo es más compensible a través de lo visual. El mensaje , qualquier mensaje se transmite mucho más facilmente si tenemos una imagen que lo explique, que haga comprensible lo que queremos comunicar.
Más que nunca, el mensaje es la imagen. Comunicamos aquello que representamos, no necesariamente lo que decimos.
De aquà que cualquier responsable de comunicación tenga claro que lo que necesitamos es una imagen comprensible, clara, directa e impactante del mensaje que queremos transmitir.
Pero hay, una previa. La imagen buscada, puede explicar el mensaje que nos interesa, pero nunca puede ir contra la coherencia del emisor del mensaje. No podemos representar alguna cosa que no sea coherente con la esencia de la persona, institución o empresa que quiere comunicar.
Hemos de velar siempre por la coherencia de nuestro mensaje y si hace falta, desistir de realizar aquella imagen tan buena para explicar el mensaje que queremos comunicar. Lo que está en cuestión es nuestra coherencia y nuestra credibilidad.
Todo esto, viene a cuento por la visita del presidente Montilla a la sede de FECSA-ENDESA en Barcelona con motivo de los problemas eléctricos de 200.000 catalanes.
Esta imagen, es muy buena. Comunica bien el mensaje que se queria dar: “El presidente presiona a Fecsa-Endesa para que arreglen los problemas técnicos que afectan a 200.000 catalanes con la máxima urgencia”.
El problema, es que debilita a la figura del presidente. No hacia falta hacer esta foto. Seguramente la imagen tenia que ser otra. Menos comprensible, más difÃcil de comunicar. Pero más lógica: los responsables de Fecsa-Endesa entrando en el Palau de la Generalitat para dar explicaciones al presidente.
Es la coherencia. En comunicación todo se basa en la coherencia.



